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Apoyos POLIS: tejer redes, instalar capacidades, ganar un lugar en la mesa

  • hace 2 días
  • 5 min de lectura

Por Juana Goñi


“Incidir no es cuestión de suerte, es planificación”.


Tras casi un año del comienzo de POLIS, esta creencia sigue intacta. El cambio tecnológico no es inevitable: se le puede dar forma. Pero hacerlo requiere algo más que esfuerzos reactivos.


En esta búsqueda, 54 organizaciones formaron parte del Entrenamiento POLIS, nuestro espacio de formación y acción conjunta para que actores locales diseñen e implementen campañas e iniciativas de incidencia pública que fortalezcan el ecosistema democrático digital. Allí profesionalizaron sus estrategias de incidencia: evaluaron su propio trabajo, dialogaron con expertos del sector, se conectaron entre organizaciones en temas tan diversos como la inteligencia artificial y las elecciones, la libertad de expresión, los derechos digitales de las personas migrantes, la participación cívica de jóvenes, la alfabetización mediática y la tecnología social comunitaria.


Del entrenamiento colectivo al acompañamiento personalizado


Pero el camino para incidir no es lineal. América Latina es diversa, el ecosistema democrático digital reúne una multiplicidad de actores y temáticas y cada organización enfrenta distintas necesidades.


En esa línea, el próximo paso fue la activación de los Apoyos POLIS: seleccionamos un grupo de organizaciones de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Uruguay y Venezuela para brindarles acompañamiento especializado orientado a fortalecer sus capacidades de incidencia, su sostenibilidad organizacional y su articulación estratégica.


A diferencia del Entrenamiento, de alcance colectivo, los Apoyos se dan en talleres uno a uno: un trabajo conjunto y construido con cada organización. Estos procesos respondieron a necesidades concretas identificadas por las propias organizaciones, lo que les permitió abordar desafíos específicos de sus agendas de incidencia y sus procesos de fortalecimiento institucional. Los principales incluyeron la recaudación de fondos y sostenibilidad financiera, el monitoreo y evaluación de sus acciones, la investigación aplicada a la incidencia, y la construcción de alianzas estratégicas.


El trabajo de las organizaciones participantes fue orientado a mejorar la incidencia en las siguientes temáticas:


  • Protección de datos y vigilancia de personas migrantes.

  • Gobernanza de tecnologías sociales.

  • Ética de la inteligencia artificial y desinformación electoral.

  • Alfabetización mediática e informacional.

  • Defensa del periodismo frente a la opacidad estatal y de las plataformas.

  • Derechos digitales y libertad de expresión.

  • Participación política de jóvenes en contextos hostiles.

  • Cuidados, derechos de niñas, niños y adolescentes, y su intersección con el entorno digital.


Tejidos invisibles en el ecosistema latinoamericano


Conocer de cerca a cada organización, sus necesidades, su contexto, sus objetivos, es esencial para garantizar mecanismos adaptables y receptivos, que den respuestas efectivas a las necesidades del sector.


En el caso de los Apoyos, también nos permitió conectarlas con la red de actores que DemocráTICa fue construyendo a lo largo del tiempo. Ese tejido de relaciones es, en sí mismo, una forma de infraestructura social: un ecosistema vivo que abre puertas y conversaciones que antes estaban cerradas.


La búsqueda de alianzas estratégicas fue un pilar transversal a todos los Apoyos, ya sea como parte de espacios habilitados y facilitados por POLIS DemocráTICa, o por el acercamiento de contactos clave a las organizaciones.


La Cooperativa Geneos, organización argentina que trabaja por una digitalización inclusiva y la transformación productiva para las PyMEs agropecuarias, fue puesta en contacto con organismos internacionales y agentes filantrópicos.


Se facilitó y acompañó el diálogo de Infomigra con empresas del sector digital para profundizar su comprensión sobre el funcionamiento de las plataformas y sus políticas de contenidos.


Como parte de sus Apoyos, Usuarios Digitales participó de un diálogo exploratorio sobre desinformación en contextos electorales con un experto radicado en Perú. Además, se los presentó con organizaciones filantrópicas de la región.


Este tejido invisible no solo supuso contactos con actores externos a DemocráTICa. Organizaciones participantes de otros mecanismos, como el Fondo DemocráTICa, también fueron seleccionadas para recibir Apoyos.


Estas conexiones muestran la importancia de promover no solo espacios de formación, sino plataformas relacionales que amplían las redes, capacidades e influencia de los actores locales que trabajan por la democracia digital.


Una necesidad latente: la sostenibilidad económica de la sociedad civil


En América Latina y el Caribe, la sostenibilidad financiera y la búsqueda de fondos fue la principal preocupación elevada por el sector. Para dar respuesta a dicha necesidad, desde DemocráTICa se decidió no solo fondear organizaciones, sino entrenarlas a conseguir financiamiento por sí solas. Dejar herramientas y capacidades instaladas para garantizar la sostenibilidad y la incidencia de la sociedad civil en el tiempo, independientemente de la finalización del proceso.


A través de sesiones de entrenamiento en Fundraising, 8 organizaciones culminaron su paso por POLIS DemocráTICa con la producción de su propio Concept Note, listo para presentar ante donantes que antes eran inaccesibles. Además, realizaron simulaciones de entrevistas de pitch con agentes filantrópicos.


Resultados preliminares, valor a largo plazo


Todavía es temprano para detectar el impacto completo de los Apoyos. Pero hasta ahora, el tejido de un ecosistema regional de organizaciones, la adquisición de herramientas y las gestiones de alianzas estratégicas ya comienzan a dar los primeros resultados.


Pudimos ver a una organización unipersonal adquirir las herramientas necesarias para pasar de ser un portal de noticias digital a una plataforma con autoridad sobre temas en primera infancia.


"Los Apoyos POLIS nos aportaron aprendizajes concretos, una mirada más estratégica sobre el desarrollo institucional y herramientas útiles para pensar la sostenibilidad y la proyección regional de ANPILAC." - Jose Machain, ANPILAC.

Pudimos escuchar como, además de los contactos nombrados previamente, organizaciones a lo largo de la región ya han comenzado a reunirse con actores locales y filantrópicos para presentar sus proyectos.


Pudimos trabajar con organizaciones beneficiarias del Fondo DemocráTICa. La Fundación Precisar, que articuló su participación en los tres mecanismos, realizó un proceso de evaluación y redefinición estratégica centrado en su Teoría de Cambio y formó parte de las mentorías en Fundraising. Esto derivó, entre otros resultados, en un módulo de e-learning sobre desinformación y un proyecto financiado que alcanzó a cientos de participantes de forma directa y a más de 334.000 personas mediante campañas pagas.


El objetivo es otorgar herramientas que profesionalizan a los actores y las ayudan a garantizar la sostenibilidad e incidencia de sus acciones en el tiempo. Aunque todavía es temprano para las últimas participaciones, nuestra experiencia en POLIS nos asegura que este trabajo es lo que permite ser testigos de organizaciones que lograron acceder a fondos a los que antes no hubieran podido llegar. O que lograron sentarse en conversaciones que antes estaban cerradas.


Un lugar en la mesa: el rol de la sociedad civil en la soberanía digital


En América Latina y el Caribe, las decisiones clave sobre soberanía digital se toman en espacios donde la sociedad civil tiene escasa o nula influencia. Además, desde DemocráTICa, encontramos una brecha crítica en la capacidad del sector para incidir en la definición del futuro digital de la región: solo el 25% de las organizaciones trabaja en agendas de soberanía digital, en un ecosistema aún fragmentado y con escasa articulación regional.


Es por ello que, en el trabajo por mejorar la incidencia de la sociedad civil regional en la garantía de entornos digitales democráticos, también comenzamos un camino hacia un posicionamiento del sector en discusiones sobre soberanía digital. Esto implicó mapear los roles que desempeña la sociedad civil en dicha discusión, elevar la discusión a espacios internacionales y apoyar a organizaciones que tratan dicha temática mediante un mecanismo de sub granting, que busca equipar a dichos beneficiarios para activar el ecosistema regional de soberanía digital en América Latina y el Caribe.


La voz de DemocráTICa es de quienes la componen. Es por esto que toda acción fue realizada de manera colectiva con las organizaciones regionales, construyendo tres espacios de diálogo, uno que incluso surgió como necesidad de recuperar la oportunidad que suponía RightsCon tras su cancelación.

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